Aproximadamente 2.2 millones de toneladas de microfibras terminan en los océanos anualmente.
Los microplásticos están presentes en diversos aspectos de nuestra vida diaria, desde el aire y el agua hasta los alimentos que consumimos. Estos diminutos fragmentos de plástico, más pequeños que un grano de sal, están en todas partes y su presencia en nuestro hogar es más común de lo que podríamos imaginar. Aunque la investigación sobre sus efectos en la salud humana aún está en sus primeras etapas, hay indicios preocupantes que sugieren que deberíamos prestar atención. Afortunadamente, hay maneras de reducir la cantidad de microplásticos a los que estamos expuestos en casa. Aquí te mostramos los lugares más comunes donde se encuentran y cómo puedes minimizarlos.
En la cocina: microplásticos ocultos
Cada vez que cocinamos, estamos en contacto con microplásticos. Por ejemplo, al sacar las papas de una bolsa de plástico, liberamos microplásticos al aire. Un estudio de 2020 publicado en Scientific Reports encontró que solo abrir un envase plástico puede liberar partículas de microplástico. Al cortar alimentos en una tabla de plástico, también se generan millones de micropartículas cada año. La solución: opta por tablas de cortar de madera, que pueden reducir significativamente la liberación de microplásticos si se limpian y desinfectan adecuadamente.
Además, los utensilios de cocina como las sartenes antiadherentes pueden añadir hasta 2.3 millones de microplásticos a tu comida debido al desgaste y el calentamiento excesivo. Para minimizar la exposición, usa sartenes de acero inoxidable o hierro fundido en lugar de las antiadherentes. También es útil llevar tus propias bolsas reutilizables para evitar empaques plásticos innecesarios y filtrar el agua del grifo, ya que un análisis de 2019 reveló que el 95% del agua del grifo en Estados Unidos contiene fibras plásticas.
Productos de cosmética: una fuente inesperada de plástico
Aunque la Ley de Aguas Libres de Microperlas de 2015 prohibió las microperlas plásticas en productos cosméticos que se enjuagan, el 90% de los productos cosméticos aún contienen microplásticos. Estos se usan para dar textura, color y brillo. Cuando estos productos se enjuagan, liberan hasta 100,000 partículas de plástico en el sistema de alcantarillado, que no siempre son filtradas por las plantas de tratamiento. Opta por alternativas reutilizables y empaques de bajo impacto, como jabones en barra, desodorantes naturales sin plástico y cepillos de dientes de bambú. También puedes hacer tu propia pasta de dientes en casa y utilizar aplicaciones como la de Plastic Soup Foundation para escanear productos en busca de microplásticos.
En la lavandería: fibras plásticas en cada lavado
Las prendas…